La cigüeña y el hombre
Relación con el hombre
La cigüeña blanca es con seguridad el ave más querida y conocida por el hombre. Está sumamente ligada a él, desde los lugares donde ubica sus nidos, preferentemente edificaciones, hasta los lugares donde se alimenta, aprovechando para ello el laboreo de las tierras agrícolas, las zonas de pasto o los vertederos entre otros lugares.
Estos hábitos traen consigo numerosos beneficios, tanto para la cigüeña como para el hombre. Para la cigüeña porque gracias al hombre dispone de lugares adecuados de nidificación y de alimentación. Para el hombre, además del placer de poder contemplar de cerca de esta hermosa ave, le libra de numerosos animales perjudiciales para la agricultura.
Esta relación se hace efectiva en los refranes y creencias que aluden a esta especie, relacionándola con la natalidad con el modismo “esperar a la cigüeña” o con el buen tiempo y el fin de las penurias invernales “Por San Blas la cigüeña veras y si no la vieres año de nieves”

Estatus
La cigüeña blanca se encuentra incluida en distintos convenios o normativas que velan por la protección de fauna, como son el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas , donde figura en la categoría de Interés Especial, o el Anexo I de la Directiva Aves de la Unión Europea. Esto es debido a que, aunque en la actualidad su estado de conservación es favorable, la cigüeña pasó hace escasos años por una situación crítica al descender su población hasta mínimos históricos.
Amenazas
La población de cigüeña blanca sufrió un alarmante descenso durante la segunda mitad del siglo XX, debido principalmente a la enorme transformación del medio natural: intensificación agrícola y desecación de humedales, unido a un periodo de fuertes sequías en sus zonas típicas de invernada al sur del Sahara. Todo esto tuvo como resultado que la población de cigüeñas reproductoras disminuyera alarmantemente en toda su área de distribución.
Aunque actualmente las poblaciones de cigüeña blanca están en un proceso de crecimiento, esta especie sigue teniendo dificultades y sufriendo agresiones de origen humano, debido principalmente a la destrucción de hábitat favorables, colisiones contra tendidos eléctricos o electrocuciones, utilización de cuerdas y plásticos para la construcción del nido o al confundir estos objetos con alimento.
Seguimiento de las poblaciones
La cigüeña blanca es una de las especies mejor conocidas gracias a los numerosos y continuos censos elaborados desde el año 1948, lo que ha permitido reflejar la evolución sufrida desde mediados del siglo pasado hasta la actualidad, algo imprescindible a la hora de tomar las medidas necesarias en la gestión de la especie por los organismos competentes.
Además de mediante censos, la cigüeña blanca ha sido estudiada históricamente mediante el anillamiento científico, habiéndose anillado las primeras 53 cigüeñas en España en el año 1930, siendo la primera especie anillada.
Gracias al anillamiento hemos podido averiguar aspectos de la vida de las cigüeñas, como a donde viajan las cigüeñas de cada población o que la pareja que ocupa año tras año el mismo nido está compuesta por los mismos individuos mientras no muera una de ellas o que la mayor parte de las cigüeñas regresan a reproducirse a lugares cercanos a donde nacieron.
En la actualidad las nuevas tecnologías están colaborando en la elaboración de estudios sobre la migración de las cigüeñas. Así existen numerosos proyectos que empleando transmisores vía satélite consiguen obtener una precisa valiosa información sobre su comportamiento fuera del periodo reproductor.
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A continuación se ofrecen algunos enlaces con proyectos de radio-seguimiento de cigüeñas en el mundo:
http://www.fr.ch/mhn/en/Stork/default.htm
http://www.ooievaars.vlaanderen.be/
http://capi.fido.cz/2001/en/
http://www.rozhlas.cz/odysea/angl
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